Socialismo, Riqueza y Dávalos. Por Raúl Octavio González

La relación de los socialistas con la riqueza tiene una historia más seria que la realidad patética  generada por la acción especulativa de una parte de la familia presidencial. Los socialistas utópicos del s. XIX tenían confianza en la modernidad, en la tecnología, en la ciencia y en sociedades con abundancia para todos. La época dorada estaba en el futuro dijo Saint Simon. Valoraban el trabajo y su rabia era con las clases ociosas, parasitas, herencias del régimen tradicional o poseedores del capital que se quedaban con la riqueza extrayéndola de las clases laboriosas, artesanos, artistas, científicos.   Poco después, Marx y Engels vieron en esa capacidad productiva del capitalismo su aporte a la historia humana aun bajo formas de explotación y alienación de los trabajadores. Pero sería una base para el surgimiento de una sociedad comunista, marcada por la abundancia, en que el reino de la libertad sucedería al reino de la necesidad y de cada uno se recibiría según sus capacidades y cada uno se le entregaría según sus necesidades. Ni el consumismo ni el ecologismo eran materias centrales.

Ya en el campo de los hechos, los socialismos reales de la URSS y de Europa Oriental se orientaron hacia el desarrollo de las fuerzas productivas y de la creación de riqueza  como objetivo supremo. Se percibían sociedades pobres y atrasadas y construyendo un atajo rápido y alternativo al capitalismo para devenir modernas y ricas. Ello se hace un corazón del socialismo real, subordinando otros objetivos que estaban en su ideario fundacional. La propia gestión de ese socialismo real introduce los años 50 y 60 del siglo XX el dilema y el debate entre estímulos morales (el ejemplo y la emulación) o materiales (premio monetario y grados mayores de desigualdad) para lograr que las conductas laborales cumplieran con las necesidades y objetivos de la planificación y superar al capitalismo en los niveles económicas.

Es un cierto socialismo latinoamericano bajo la influencia cubana, el símbolo ético del Che Guevara y algunas corrientes cristianas que connota al socialismo de austeridad, menos marcado por el desarrollo de las fuerzas productivas y la producción de riqueza y en que el valor de la igualdad, nunca ausente antes, adquiere un valor supremo. Quizás anunciando la emergencia y maduración de la crítica a la sociedad de consumo, al materialismo  y a la necesidad del crecimiento permanente. Rasgos similares se encuentran en experiencias de socialismo africano que buscan combinarlo con tradicionales estructuras campesinas comunitarias, como en Tanzania y Madagascar, y donde la modernidad y búsqueda de crecimiento y riqueza material se combina con la salvaguarda de formas de sociabilidad comunitaria como Gandhi las había valorado antes en la India.

Todo ello solo para decir que hay una historia larga y compleja en la relación entre riqueza, socialismo y socialistas. Pero ello nunca pasaba por la idea del enriquecimiento personal de un socialista. Eran juicios u opciones referidas al colectivo. Se trataba de una “doctrina pesada” que actuaba como un “contenedor” ético, histórico, a la búsqueda de un enriquecimiento personal. Parecía ser parte del ADN del socialismo y los socialistas pues aparecía opuesto al valor de la igualdad. Por algo, en el momento de su derrumbe los sistemas socialistas fueron desacreditados, con algo de caricatura, recurriendo a la figura de la existencia de unos jerarcas y elites que consumían buena parte de la riqueza que generaba ese sistema. Ello buscaba mostrar regímenes contra natura.

Eso es la pregunta que me parece esencial y es lo que parece que ha cambiado: la existencia de un Dávalos era también la inexistencia de ese entorno socialista contenedor que expresase una ética limitadora  de una vocación de enriquecimiento. En Televisión lo dijo hace un tiempo un diputado de esa corriente: se ha pasado de una distancia con el que está demasiado preocupado del enriquecimiento hacia el predominio de la visión que se es “un huevón” sino se aprovecha una oportunidad para serlo. En este caso, a través de una de las actividades más bastardas de apropiación de valor, juzgada así aun por defensores del capitalismo,  como es la especulación inmobiliaria. Si así fuese, Dávalos parecería ser menos una excepción, un mal hijo, y más el resultado de un nuevo ethos del socialismo en el poder.  Criatura, actor y sujeto de un desteñido socialismo del siglo XXI. Como ello no se puede decir transformándolo en ideología transparente -porque se llega donde se llega en nombre de otros valores e historia- se agrega una gran dosis de cinismo para superar el lastre de aquellos.

Así vista las cosas no cabe valorar su renuncia al partido; ni “valorar” la declaración de su patrimonio; ni valorar su renuncia a un cargo público.  Frente a ello cabe decir que el ideario socialista ha sido algo demasiado significativo en el debate y disputa sobre la modernidad para dejarlo en manos solo del partido que lleva ese nombre. Yo prefiero acusarlo por el descredito que le confiere a algunos de esos mayores idearios: mejorar junto a los otros y no a costa de los otros.

Una economía más humana es posible – documental en la Feria de Economía Solidaria de Santa María

Un documental sobre las vivencias de emprendedoras y emprendedores en la feria de economía solidaria más importante de América Latina. Feria de Santa María – RS – Brasil, Julio de 2010

Por emprendedoras y emprendedores de Economía Solidaria.

Ver Video

Este audiovisual contó con el apoyo en la realización de: Coordinadora de Economía Solidaria de Uruguay. En su difusión de REPEM, Red de Educación Popular Entre Mujeres.

Agradecimientos Especiales: Hair Fonseca (Coord. de Economía Solidaria de Uruguay); Lic. Julio de los Santos (REPEM Uruguay); Ignacio Martínez por apoyo en realización.

Agradecemos a los y las protagonistas de este audiovisual:

Entrevistadas y entrevistados de Argentina, Brasil y Peru: Evelin, emprendedora de Santa María, Brasil; Daniel Tygel, Foro Brasileño de Economía Solidaria; Irmã Lourdes Dill, Coordinación de la Feria de Santa Maria; Reinaldo, emprendedor brasileño, artesano Recicla vidrio y realiza instrumentos musicales; Shirlei, Instituto Marista, Comité organizador de la Feria de Santa María; Ec. Angélica Zinia, Universidad Estadual de Santa Cruz; Adriana, Foro Brasileño de Economía Solidaria; Mónica y Daniel, emprendedores de Morón, Argentina; Gianne y Julianne, voluntarias 6ta. Feria de Economía Solidaria de Santa María.

Emprendedoras y emprendedores uruguayos entrevistados: Carolan, emprendedora de economía solidaria; Alicia, “Grupo Choñik, creaciones étnicas”; Rossana Cáceres, Tienda de Economía Solidaria, vitrofusión; Daniela Freitas, emprendedora Grupo “Abriendo Puertas”, Suárez, Canelones; Ana, revista “Sabelo”, Santa Rosa, Canelones; Cristina y Ramón, emprendedores de Maldonado (reciclaje de papel y vitrofusión); Chela Russo, emprendedora Grupo “Abriendo Puertas”, Suárez, Canelones; Elsa, emprendedora “Siete Molinos”, Maldonado; Elvira, emprendedora de Queguay, Paysandú; Raquel, emprendedora de Canelones; Ignacio Martínez, estudiante de Desarrollo, Fac. Ciencias Sociales; Hair Fonseca, Coord. Economía Solidaria, Uruguay.

Música: Johnny Ferreira, cantador uruguayo, disco “recalada”, temas: “Naides”, “Volver al pago”, “Madres de barro”. Antonio Gringo, temas en vivo, Feria Santa María. Coro de niños y niñas “Cantando ciudadanía”. Asamblea Popular de Juventud, apertura de la fería. Temas de grupo brasileño “Nuvens”: temas “Candido”, “Voces”, “Tom Zen”. Crackin Rubato, “Luminous Plankton Breathing Ocean”

También integraran la delegación uruguaya a la 6ta. Feria de Santa María: Carmen Mondeli, As. Social, referente Cololó; Evidelia, integrante de Cooperaria Cololó, Soriano; Fernando de Torres, Unidad de Estudios Cooperativos, UdelaR; Beatriz, emprendedora integrante de “Grupo Abriendo Puertas”.

Este audiovisual fue íntegralmente editado en el programa KDENLIVE, software libre y gratuito. Agradecemos especialmente: Eduardo Casinelli por apoyo técnico.

OPINIÓN: “De la tragedia a la virtud de los bienes comunes”

logo

“De la tragedia a la virtud de los bienes comunes”

Por Raúl González

Economista, Universidad de Chile. Magíster en Desarrollo Urbano, Universidad Católica. Doctor en Ciencias Sociales de la Population -Environnement- Developpement, Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Docente y coordinador del Programa Economía y Sociedad de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano

Se especializa en desarrollo económico, regional y local. Socioeconomía, economía del trabajo y de América Latina.

Ha publicado diversos artículos sobre la economía chilena.

Fuente